¿UN KISS INTERMINABLE? PAUL STANLEY ESTÁ LISTO

Publicado el: 18/08/2012
El cantante solista de KISS piensa que la banda puede seguir viva sin los miembros actuales, incluido el, y que le parece perfecto.

¿Los Rolling Stones sin Mick Jagger y Keith Richards? Impensable.

¿Metallica sin James Hetfield y Lars Ulrich? Lo mismo.

¿Pero KISS sin Paul Stanley y Gene Simmons, quienes cofundaron la banda más grande que la vida misma en 1973 y han coliderado una docena de formaciones diferentes desde entonces? No es un problema.

 “La banda es más grande que sus miembros”, dijo Stanley, que toca el domingo con KISS en el Cricket Wireless Amphitheatre. “Y solo se necesitan, en este caso, cuatro personas de gustos similares con un punto de vista y talento similar para promover la causa y continuar a KISS. Para mí tiene total sentido. Puede que no lo tenga para otras bandas, pero nosotros no somos otras bandas. Nosotros no vivimos bajo esas reglas. Nunca lo hemos hecho”.

¿Puede estar preocupado Stanley (nacido Stanley Harvey Eisen) de que él y Simmons (nacido Chaim Witz), ambos de 62 años, se estén haciendo demasiado mayores para rockanrolear toda la noche?

 “Soy jodidamente bueno en lo que hago”, dijo el cantante y guitarrista, hablando desde un descanso en la gira en San Antonio. “Pero, ¿Creo que soy la única persona capaz de hacer lo que hago? Por supuesto que no. No estoy hablando de un clon (mío), pero alguien con la misma pasión, entusiasmo y amor por la música que yo amo. Así que, ¿Puedo imaginarme un momento en que ya no esté aquí? Desde luego. No será mañana, ni la semana que viene. Pero cuando ocurra, lo celebraré. Porque demostraría que yo tenía razón y que KISS es exactamente lo que creo que es: un ideal, una forma de actuar, un punto de vista. Es una actitud, y el respeto y el amor (que tenemos por) nuestro público”.

La actitud – y mucha cara dura escupiendo fuego, literal y figuradamente – ha sido el componente clave de KISS durante las anteriores cuatro décadas.

Durante ese periodo la banda de Nueva York ha vendido casi 100 millones de discos en todo el mundo y ha logrado éxitos del rock duro como “Shout It Out Loud”, y “Calling Dr. Love”. El grupo, que se refiere a sus fans como la “KISS Army”, también ha inspirado a todo el mundo, desde Garth Brooks y Trent Reznor de Nice Inch Nails hasta el antiguo Matt Cameron de los San Diegans y Mike McCready de Pearl Jam.

A lo largo del camino, ha habido un montón de productos relacionados con KISS, desde máquinas de pinball y condones hasta tarteras y ataúdes. Como ninguna otra banda (o marca) antes o desde entonces, KISS está determinada a capitalizarlo sobre sus fans presentes y futuros.

 “Cuando KISS llega a la ciudad, todo el mundo está enla KISS Army”, dijo la súper estrella de la música country Toby Keith. “Quieres ver a KISS, vas a ver a KISS. No puedes ver eso en ninguna otra parte”.

En el 2000, KISS se embarcó en su gira de despedida, cuatro años después de que su gira de reunión “Alive/World Wide” de 1996 y 97 recaudara 150 millones de dólares. Sin embargo, la despedida acabó aplicándose solamente al batería original de KISS, Peter Criss y al guitarra solista (ahora un residente de San Diego). Sus papeles en la banda fueron remplazados por Eric Singer (que se unió en 1991) y Tommy Thayer (que subió a bordo en 2002).

¿Es posible otra reunión de los cuatro miembros originales de KISS?

“¡Nunca!”, respondió Stanley. “Solo se tienen tantas oportunidades y tantas ocasiones. Y aunque no les deseo (a Frehley y Criss) ningún mal a estas alturas, ya sabes, la mayoría de la gente tiene suerte de ganar la lotería una vez. Cuando la ganas dos veces, y lo desperdicias, se han acabado las oportunidades”.

“Además, todo lo que esos tipos hicieron, por desgracia, puso en peligro lo que yo hice. Aquellos que no aprenden de sus errores están condenados a repetirlos. El propósito y el espíritu sobre lo que está banda se formó está más intacto y más vivo hoy en día que nunca. Y no es gracias a los miembros fundadores o a ninguna de esas tonterías, sino gracias a la gente que tiene la pasión, el amor y la entrega para vivir con arreglo a lo que es KISS”.

El siguiente disco del grupo, “Monster”, saldrá el 16 de Octubre. Contiene canciones directas, sin adornos, que están inspiradas, en parte por algunas de las bandas que inspiraron a los miembros de KISS antes de que existiera KISS. Un número, “Shout Mercy”, sugiere que Stanley era un gran fan de la banda inglesa de blues-rock, Humble Pie, hacia su galvanizante disco en directo de 1971, “Rockin’ the Fillmore”.

“¡Yo estuve allí cuando lo grabaron!”, dijo. “Era un grandísimo fan. Me parecía que (el cantante) Steve Marriott era el showman/cantante definitivo, y que convertía un recinto de conciertos en un evento evangélico. Esa es una de esas bandas que todavía sigo escuchando”.

El nuevo disco de KISS también incluye “Back to the Stone Age”, que incluye un riff de guitarra arranca-para que evoca al clásico del metal conoce al proto punk de 1968 de MC5 “Kick Out the Jams”.

“No me gusta necesariamente citar las influencias si se convierten en una distracción”, dijo Stanley. “Pero estábamos en el estudio componiendo la canción, y Eric trajo a MC5. Y aunque no queríamos copiar nada, ciertamente queríamos capturar una especie de onda principal que ellos tenían. Una de las metas para mí con el disco no era hacer un disco de KISS fantástico, sino hacer un disco de rock fantástico que pudiera erigirse junto a algunos de mis héroes, la gente que me influyó”.

“No puedes reinventar la rueda, tan solo puedes asegurarte de que haces una buena rueda. La meta era hacer un disco que tuviera realmente el sentido de lo que me inspiró a mí y a la banda al principio, no un simple gesto, tanto como asegurarte de que el ADN estaba ahí. Y si es evidente para algunos, pues genial”.

¿Y como marca la diferencia Stanley entre un disco de KISS fantástico y un disco de rock fantástico?

“No quería que la envergadura fuera tan estrecha”, respondió. “Y con todo el respeto a nuestras formaciones pasadas y previas – Eric lleva dentro y fuera de la banda 20 años y Tommy lleva con nosotros casi 10 años – la banda es capaz de estirar los músculos un poco más que quizá en el pasado. Y esas influencias son muy sanas y sólidas para cualquier banda”.

 “En lugar de estrechar el alcance e intentar hacer un disco que entrara solamente en la categoria de ser juzgado como disco de KISS. Quería hacer un disco que fuera juzgado como disco de rock, y eso significa subir el listón. No es que no sean lo mismo, pero el criterio es un poquito más expansivo”.

Bonus entrevista con Paul Stanley

PREGUNTA: ¿Desde donde llamas hoy?

STANLEY: Estoy en San Antonio. Es un día de descanso muy bienvenido, porque todos los conciertos que llevamos haciendo han sido en exteriores. Hace dos noches, tocamos en Dallas y había 40º. Y Houston fue más de lo mismo. El calor ha sido asombroso. Y soportamos un increíble calor en el escenario, lo cual no ayuda.

P: Y llevas unas botas y un traje bastante pesados.

STANLEY: Créeme, con un par de pantalones cortos estarías listo para freírte; es alucinante, el calor que está haciendo. Cuarenta grados con 100% de humedad. Así que hace falta mucha determinación y entrega para hacer lo que la gente espera de nosotros. Salimos con la entrega de estar a la altura de lo que la gente espera, ¡Solo que es un escenario diferente en una sala de vapor!

P: ¿Se te corre el maquillaje?

STANLEY: No. Se mantiene. Pero las botas pesan 15 kilos. Los trajes, o uniformes, que llevamos nos ponen casi en una situación de Marines en un campamento – corremos con una mochila y cinturones y la artillería fijada a nosotros, mientras saltamos verjas.

P: ¿Echas de menos los tiempos de vuestra época “Desenmascarados”, saliendo de gira sin maquillaje?

STANLEY: No. Lo agradezco increíblemente cada vez que miro fuera y veo un recinto lleno de fans. No ganas la lotería y te quejas por los impuestos.

 P: ¿Cuan diferente o similar es tu impulso para hacer música ahora que hace 20 o 30 años?

STANLEY: Una pregunta interesante. ¿Estás seguro de que esto es para el periódico de San Diego? Creo que es, bueno, proviene de un lugar mucho más fértil ahora, porque – cómo vives – de una u otra forma, tu experiencia o perspectiva se agranda y está influenciada por tu vida. Así que el peligro es, a medida que el tiempo pasa, puedes verte convertido en un compositor más experto, pero no escribiendo canciones mejores. Porque no creo que la clave para componer un rock and roll fantástico sea afilar tu pericia compositiva. A veces, puede venirte. Casi tienes que hacer un esfuerzo, a algún nivel, para desprogramarte y desaprender cosas. Porque la belleza del primer material que compones es su ausencia de restricciones, una ausencia del entendimiento de las  llamadas leyes de la composición. Y, a medida que continúas, aprendes un oficio que puede llevarte a la esencia de lo que se supone que tiene que ser el rock ‘n’ roll.

P: Si mi oído no me falla, la letra de la canción “Back to the Stone Age” del próximo disco nuevo de KISS empieza con: Al principio había oscuridad y había luz / Al alba de la creación había miedo / En plena noche había truenos… ¿Pensaste en algún momento en Spinal Tap y en “Stonehenge”?

STANLEY: No creo que ninguna banda que naciera en el periodo en el que nacimos nosotros pueda escapar sin que, en algún momento, se establezcan paralelismos (con Spinal Tap). Yo no lo veo aquí (en esa canción), pero Spinal Tap hizo sufrir a muchas bandas en sus asientos cuando la vieron. Todos hemos estado ahí, en cierto grado. Cada banda puede mirar a ciertas escenas de esa película y decir: “Esos somos nosotros”. Pero (la canción) “Stone Age” es realmente más una batalla de volver a los elementos básicos.

P: ¿Es eso un mantra para el nuevo disco?

STANLEY: Creo que sí. Me considero un Anglófilo y las bandas con las que crecí escuchando son 99,9% británicas. Pero esa música no existiría a menos que ellos hubieran escuchado a (el pionero del blues Delta) Robert Johnson y Blind Boy Fuller y Little Richard. Lo que me encantaba de la música inglesa es que cogía las raíces de la gran música americana y le ponía esteroides y la vestía, y la interpretaba de una forma que, para mí, era muy atractivo. Ir al Fillmore y ver a todas estas bandas, había tanto estilo en ellos, visualmente y una increíble sexualidad, en todos ellos. Y también, a su propio modo, cogieron (el guitarra solista de Howlin’ Wolf) a Hubert Sumlin y todas las cosas que fueron los cimientos del blues americano y lo llevaron a otro lugar.

P: ¿Ver a Humble Pie en el Fillmore y escuchar a Steve Marriott cantar sin micrófono, y proyectar hacia la parte trasera del edificio, tuvo un gran impacto en ti?

STANLEY: Por descontado. No olvidemos que Tony Bennett hace lo mismo. Con Marriott, había una tremenda, no solo pasión en lo que hacía, sino júbilo, un sentido de la euforia en el que casi se perdía en el momento, no a diferencia de lo que ves en los pastores. Había algo de intervención divina, lo que me dejaba alucinado. Y su capacidad para capturar al público y meterles en su experiencia.

P: ¿Alguna vez KISS teloneó a Humble Pie?

STANLEY: No. Humble Pie estaba virtualmente acabado para entonces. Creo que Humble Pie alcanzaron el cenit después de (el disco de 1972) “Smokin’”. Como que fracasaron, y puede que queramos atribuirlo a las drogas y al alcohol. Pero tuvieron una época en la que eran estelares.

P: Tantos rockeros han tenido problemas de abuso de sustancias. ¿Por qué tú y Gene Simmons nunca caísteis en las drogas y el alcohol? ¿Dais el mérito a vuestros padres?

STANLEY: Para mí, la idea de la autopreservación siempre ha sido clave. No hace falta siquiera que vayamos a Jim Morrison o Hendrix. Podemos ir hacia atrás hasta Billie Holiday. Una y otra vez, las drogas o te matarán por completo, o matarán tu espíritu, tu creatividad, tu alegría en la vida. Se convierte en una condena perpetua, sin barrotes. Nunca quise firmar para tener eso. No hay nada romántico en ello. Y la única gente que ve eso como algo romántico son a menudo los críticos, que no toman parte y les gusta hacerlo romántico mientras sus héroes se deterioran, y de algún modo, eso valida el arte del adicto. Yo nunca acepté eso.

 P: ¿Así que eras un chico joven metido en el rock ‘n’ roll que nunca tomó drogas?

STANLEY: Mi muy, muy limitada experiencia con las drogas y, eso sí, entonces ciertamente la conexión no habría sido claramente de que las drogas llevan a otras drogas, pero no parecía como algo productivo. No parecía aumentar nada. Puede que te hiciera pensar que era brillante, pero nunca escuché a nadie tocar (colocado) y que realmente estuviera brillante. El impacto (negativo) que tenía en tu vida era algo de lo que yo no quería formar parte… Nunca quise ser una leyenda muerta. Hice esto porque lo disfruto y quería saborear los frutos de mi éxito. Me parecía muy claro que sabotear lo que amo sería una locura.

P: ¿Crees que los primeros fallos de KISS, los problemas para encontrar el reconocimiento, os hicieron más fuertes?

STANLEY: Totalmente. No puedes apreciar lo que tienes si naces con ello. Los problemas y las situaciones adversas solo te hacen apreciar más lo que tienes y también te darán más agallas. Recuerdo cuales fuera los tiempos difíciles que atravesábamos, siempre me decía a mí mismo que esa era una temporada a la que miraría en el futuro.

P: Recuerdo preguntarle a John McLaughlin cual era el cartel doble más raro en que había tocado alguna vez, y dijo que fue cuando Shakti – su banda de música clásica india acústica – fue telonera para Black Sabbath a mediados de los años 70 en una universidad en Long Island. ¿Puedes recordar algunos lugares especialmente raros donde KISS hiciera de teloneros al principio?

STANLEY: Da la casualidad de que me encantan esos carteles eclécticos, en particular a últimos de los años 60. Yo era un chaval, pero la idea de que pudieras ver a The Who y tener a Buddy Guy abriendo para ellos no solo hacia el cartel interesante, sino – de repente – decía: “Guau, ahora no solo me gusta Jimi Hendrix, sino que veo quien le gustaba a él”. Así que yo era un fan de muchos de esos carteles, como Led Zeppelin con Woody Herman’s Orchestra. Eso era lo que lo hacía todo tan interesante. Dicho eso, tuvimos un concierto que probablemente se contradiga con lo que estaba diciendo, pero afortunadamente se canceló – nosotros conla Nitty Gritty Dirt Band y Roger McGuinn. Pero también hicimos muchos conciertos con Savoy Brown, Rory Gallagher, Dr. John, Billy Preston.

P: ¿Vuestro objetivo, presumiblemente, era ganaros a un público que no había ido a veros?

STANLEY: Era estimulador, era divertido. ¿Y nos ganamos a esos públicos? ¡Demonios, sí! Uno de mis recuerdos más afectuosos fue tocar en una pista de hielo en Michigan. Fue nuestro primer concierto abriendo para Savoy Brown y salimos del camerino (con los trajes) y estos tipos (los de Savoy Brown) estaban histéricos, riéndose de nosotros. Y podía entenderlo, viniendo de sus educaciones (clase trabajadora inglesa). Cuando dejamos el escenario y la mitad del público también se fue, teníamos nuevos amigos en una banda de blues llamada Savoy Brown. Mi filosofía siempre ha sido, en lo que se refiere a las bandas con las que tocamos: “Te quiero, hasta que salga al escenario, y entonces mi trabajo allí es ganar”. De eso es de lo que se trata al fin y al cabo. Las bandas (de gira) se lo pasan genial y puede que socialicen, pero no se trata de ponerle el brazo sobre el hombro del otro cantando “Cumbaya”. Cuando sales al escenario, tu único objetivo debería ser, ser el mejor.

Entrevista por George Varga

www.utsandiego.com

Traducción por Kiss Army Spain

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