Unmasked, el nuevo álbum de Kiss, se había atascado en las listas en agosto. No había singles de éxito y estaba claro que, al menos en Estados Unidos, no funcionaría ni con mucho tan bien como Dynasty.
Con el álbum Unmasked todavía luchando en América, el grupo decidió no hacer gira por su tierra (por primera vez para Kiss) y en cambio hicieron las maletas y encararon Europa donde eran todavía los reyes predominantes del rock and roll. La gira, la primera de Eric Carr, llamada a recordar alguna de las primeras giras donde las cosas iban suaves como la seda.
Gene y Paul no tendrian que preocuparse por lo que está haciendo el batería en el show. Eric no tenía noches malas porque estar en Kiss significaba demasiado para él. Era consecuente y se entregaba cada noche. Eric actuó como un pegamento que mantuvo unidos a la banda.
Kiss haría dos conciertos a principios de septiembre de 1980 en el Wembley Arena y otros al norte del país en Stafford y Chester. Su base para los shows británicos era el elegante Hilton en Park Lane, al otro lado de Hyde Park. Finales de verano de 1980 fue también el momento álgido de la invasión árabe a Londres, y el Hilton era una verdadera Meca para los visitantes árabes. El vestíbulo rebosaba de hombres con ondosas túnicas blancas y mantos marrones, con grandes pañuelos cubriéndoles la cabeza, atados a ella por gruesos cordones trenzados. Wally Meyrowitz vino para los shows londinenses. Él enjuició la situación con su estilo tipicamente sucinto diciendo, “Sabes que hay muchos arabes en este sitio porque el ascensor está chorreando petróleo cuando sales.” También lo sabías porque todas las noches, el hotel estaba lleno de maravillosas prostitutas británicas y europeas, estupendas mujeres cargadas de pulseras y collares que hacían que se les hundiese la carne, y llevando conjuntos de alta costura de las principales casas de moda.
Diana Ross la que era por entonces pareja de Gene Simmons viajo a Londres y vio uno de los shows en el Wembley, situada clandestinamente entre los bastidores, fuera de la vista de la audiencia. Para Gene y Diana se volvió muy difícil incluso el ir a un restaurante. Había paparazzis rondando constantemente, intentando conseguir fotosde ellos dos juntos y de Gene sin el maquillaje.
En la conferencia de prensa de Kiss en Londres, en el Princess Anne Theatre de Picadilly, hubo un montón de preguntas sobre Diana Ross, con un gran enfado por parte de Paul Stanley. Diana era una superestrella en Inglaterra. Gene evitaba las preguntas, él sólo quería hablar de Kiss, no de su vida amorosa, y después fue a su habitual animado discurso sobre lo grande que era Kiss. Kiss era grande en todas las formas, los que más dinero, los mayores shows, los que más discos vendían, las mayores mansiones, los más ricos contratos y así sucesivamente. Kiss también se aseguraron de que todo el mundo supiese que su gira por Europa e Inglaterra iba a perder una fortuna, pero a ellos les encantaba montar estas extravagancias. La actitud de Kiss era que ahora podían permitirse el darles con un palmo en las narices a los críticos que nunca les tomaron en serio, pero Gene exageraba todo tanto que a menudo daba la impresión de ser un poco charlatán.
La gira Unmasked empezaba a ser turbulenta para Kiss. Para empeorar las cosas, la banda y Bill Aucoin se habían reunido y decidieron enfrentarse a Gene Simmons por “ir a lo Hollywood”. Dijeron que debido a que la relación de Gene con Diana y, con anterioridad, Cher eran tan públicas, que estaba cambiando la perspectiva de los fans sobre Kiss.
Gene dio una de sus más enérgicas actuaciones. El aparejo de vuelo provocaba gritos de placer de los fans, mientras Gene ordenaba que se disparasen al aire columnas de llamas y después atravesaba volando el ancho del escenario. La levitante guitarra Les Paul de Ace explotaba en el aire cuando la disparaba con su otra guitarra, esta equipada como un lanzacohetes. Una espectacular serie de pirotecnia, preparada por una importante compañía de efectos especiales para películas, iluminó el escenario con cegadoras explosiones y una cascada de multicolores cohetes, llamaradas, y chispas.
La filosofía Kiss fue divulgada alto y claro al continente cuando Gene fue entrevistado por ‘Melody Maker’ en el número del 6 de septiembre de 1980, en un artículo titulado “¡Mírame, óyeme, cómprame!”. Una foto de Gene empuñando su bajo registrado en forma de hacha, que entonces estaba siendo fabricado en Estados Unidos por Kramer Guitars, aparecía destacadamente. Según Gene, Kiss sólo había arañado la superficie con su ataque de merchandising:
“Quiero un hucha Gene Simmons en forma de cerdito que sacará la lengua para que puedas poner una moneda de 25 centavos y ver la moneda volviéndose a meter en su boca, no quiero que Mickey Mouse tenga una esquina del mercado. No hay nada que Superman, King Kong o Mickey Mouse hayan tenido que nosotros no tengamos o podamos tener. Quiero un coche Kiss y eso está siendo elaborado en la actualidad por Chrysler en Estados Unidos. Quiero Kiss World, un parque de atracciones ambulante, y eso está siendo también planeado, y soy totalmente serio con todas estas cosas”.
En la conferencia de prensa de Kiss en Londres, en el Princess Anne Theatre de Picadilly, hubo un montón de preguntas sobre Diana Ross, con gran enojo de Paul. Ella era, y es, una superestrella en Inglaterra. Gene evitaba las preguntas , él sólo quería hablar de Kiss, no de su vida amorosa -y después fue a su habitual animado discurso sobre lo grande que era Kiss. Kiss era super en todas las formas -los que más dinero, los mayores shows, los que más discos vendían, las mayores mansiones, los más ricos contratos y así sucesivamente. Kiss también se aseguraron de que todo el mundo supiese que su gira por Europa e Inglaterra iba a perder una fortuna, pero a ellos les encantaba montar estas extravagancias. La actitud de Kiss era que ahora podían permitirse el darles con un palmo en las narices a los críticos que nunca les tomaron en serio, pero Gene exageraba todo tanto que a menudo daba la impresión de ser un poco charlatán.
Una de sus más absurdas afirmaciones fue que la “K” del Chrysler K-Car, un prototipo de coche que estaba siendo desarrollado en los Estados Unidos, estaba puesta en realidad por Kiss. Kiss tendrían pronto su propio coche en América. No era cierto, pero las hiperbólicas declaraciones de Gene estaban desde luego en armonía con la imagen Kiss. Si bien nada de esto le importaba a la prensa británica. Ellos aceptaban con entusiasmo cualquier chorrada que Gene difundía y estaban muy felices por imprimirla.
Periodistas, ejecutivos de la compañía discográfica y promotores, estaban siempre asombrados del número de personas que viajaban con Kiss de gira. La producción requería un contingente que se parecía a un ejército romano, con todas las operaciones estratificadas por función y rango. Los miembros de Kiss estaban envueltos por road managers, guardaespaldas, ayudantes personales y, a veces, Bill Aucoin y los ejecutivos de su organización.
Los gastos de Kiss se habían vuelto un grifo abierto. En Londres, las facturas del hotel y las limusinas durante la semana fue de casi 70.000 dólares.
Artículo por Kiss Army Spain











