KISS EN BELO HORIZONTE STADIUM, 21 JUNIO 1983

Publicado el: 06/12/2011

Después de Rio, tocaba Belo Horizonte, un núcleo a casi 500 kilómetros al norte. Para llegar allí, los camiones que cargaban todo el equipo y el escenario tuvieron que abrirse camino entre desiguales montañas por estrechas carreteras. El estadio era de mal aspecto y espartano incluso para los patrones de Sudamérica. KISS estaban esperando a los coches en el vestíbulo del hotel para que les llevasen a la prueba de sonido sobre las 17:00 h. de esa tarde.

Los conductores aparecieron y KISS con sus guardaespaldas entraron en ellos, dirigiéndose hacia el estadio. Miles de fans estaban ya rodeando las instalaciones del estadio, alineados alrededor de él esperando a que se abriesen las puertas. La banda telonera empezaría el show a las 21:00 h. Mientras la flota de coches de KISS se dirigía a la puerta del backstage, uno de nuestros técnicos fue corriendo hacia ellos, agitando los brazos y gritando salvajemente que se volviesen. Los coches pararon. El técnico se agachó junto al coche en el que iba Gene para decirle que el generador de energía se había parado. No había electricidad. Y no habría ningún show. Los coches hicieron un cambio de sentido y se fueron por la accidentada carretera por la que habían venido.

El show de KISS fue reprogramado para el día siguiente. Pudo haber sido un desastre. Unas horas más tarde, el estadio habría estado lleno y cancelar el show y decirle a todo el mundo que se volviese a casa habría causado un tumulto. Pero otro desastre ya había ocurrido. Un juez local había emitido un edicto prohibiendo a todos los menores de 16 años acudir al concierto de KISS en Belo Horizonte sin ir acompañados por uno de los padres.

Un fuerte sentimiento conservador en esta parte de Brasil permite a la judicatura y a la policía limitar el acceso a los acontecimientos públicos, si ellos encuentran que el contenido moral es censurable. Sólo asistieron 30.000 personas en lugar de las 80.000 previstas. Durante el show, la barrera del público casi cedió mientras pandillas de fans empezaban a lanzarse hacia el escenario. Justo antes del habitual bis, Paul se despidió y la banda dejó el escenario y fueron hacia las limusinas que les esperaban.

Tras el show, toda la banda y el personal de gira terminó en Sagittarius, el lugar de diversión de Belo Horizonte, una ostentosa discoteca basada en un tema zodiacal, con una pista de baile hundida y luces multicolores girando rápidamente y extendiéndose mientras la música retumbaba a través de los altavoces gigantes. Como Barbarela en Rio, el lugar estaba a más no poder de chicas nubiles. KISS se sentaron en una gran mesa en la parte de atrás y sobre una docena de chicas les rodearon, con la risita tonta y farfullando en portugués. Gene y Paul estaban confundidos, pero Eric firmaba autógrafos e invitaba a bebidas a las chicas. Vinnie estaba con su mujer.

Artículo por Fernando Martínez

Comments are closed.